Canales de instalación: Las dudas más habituales (y cómo resolverlas en obra).

Canales de instalación: Las dudas más habituales (y cómo resolverlas en obra).

Las canales protectoras —también conocidas como canaletas— son una de las soluciones más utilizadas para organizar, conducir y proteger el cableado en instalaciones eléctricas, de telecomunicaciones y de automatización. Son habituales en entornos industriales, terciarios y residenciales, especialmente cuando se necesita una instalación ordenada, accesible y fácil de ampliar con el tiempo.

Aun así, siguen apareciendo preguntas muy frecuentes entre profesionales: desde la diferencia entre una canal y una bandeja con tapa, hasta cómo se dimensiona correctamente o qué normativa aplica en cada caso.

A continuación, Unex en este artículo repasa los puntos clave que suelen generar más dudas y que conviene tener claros antes de elegir el sistema.

Qué hay que tener claro antes de instalar una canal:
1) No todo es “una canal”: ojo con la normativa.

Para que un sistema pueda considerarse canal protectora, debe cumplir la UNE-EN 50085 y garantizar un determinado grado de protección. Este detalle es importante porque condiciona la seguridad y la fiabilidad de la instalación.

2) Tipologías según el uso: distribución, mecanismos, zócalo, suelo y minicanales.

No existe una única solución válida para todo. Según el tipo de proyecto, se utilizan distintos formatos, por ejemplo:

La elección depende del número de cables, el recorrido, el entorno y las necesidades de ampliación.

3) Materiales: PVC o libre de halógenos.

En función del emplazamiento y las exigencias del proyecto, las canales pueden fabricarse en PVC o en materiales sin halógenos. En ambos casos, deben alinearse con lo establecido en el REBT y sus instrucciones técnicas complementarias.

Aplicación práctica: más allá del cableado eléctrico.

4) También sirven para datos y control.

Las canales no se limitan a electricidad. Pueden alojar telecomunicaciones o sistemas de control, siempre que se asegure la separación de circuitos mediante una compartimentación adecuada.

5) En exterior, la elección es todavía más crítica.

Cuando la instalación va en exterior, entran en juego factores determinantes como:

  • resistencia a radiación UV.
  • resistencia al impacto.
  • comportamiento ante variaciones de temperatura,
    para garantizar la durabilidad del sistema.
6) Ventaja clave: accesibilidad y capacidad de adaptación.

Frente a soluciones empotradas, una canal permite una instalación más flexible y registrable, algo especialmente útil en lugares donde el cableado cambia con frecuencia o crece con el tiempo, como oficinas, viviendas u hoteles.