Arquitectura y detalle: Simon 270 se integra en dos viviendas contemporáneas del estudio Blanes Urigoitia.

En arquitectura residencial, los detalles no son un “extra”: son parte del lenguaje del proyecto. Materiales, proporciones y pequeñas decisiones —como la elección de mecanismos— ayudan a construir continuidad y coherencia en el día a día. Con esa premisa, Simon ha colaborado con el estudio Blanes Urigoitia incorporando la serie Simon 270 en dos viviendas recientes en Madrid: Casa ES y Casa NE.
Un estudio que trabaja desde la materialidad y la experiencia del espacio.
Blanes Urigoitia, fundado en Madrid por María Urigoitia y Eduardo Blanes, desarrolla proyectos en distintas escalas con especial atención al contexto, la materialidad y la forma en la que se habita el espacio. En esta línea se enmarcan Casa ES y Casa NE, dos intervenciones residenciales con una sensibilidad común hacia la continuidad entre interior y exterior.
Por qué Simon 270 encaja en este tipo de arquitectura:
La elección de Simon 270 responde a su enfoque minimalista y a su capacidad para “desaparecer” dentro del conjunto. La serie se caracteriza por un perfil fino, tecla estrecha y una estética depurada pensada para integrarse con naturalidad en superficies contemporáneas. Además, su sistema push mantiene las teclas alineadas en cualquier combinación, reforzando una lectura visual más limpia y ordenada.
Casa ES: una reforma articulada alrededor de la naturaleza.
Situada en el entorno de General Perón, Casa ES nace de una reforma integral que reorganiza la vivienda en torno a un gran espacio central definido por maderas (roble y nogal) y piedra. Un Platanus hispanica se convierte en protagonista al atravesar visualmente el interior y conectar estancias mediante transparencias, generando una atmósfera cálida y luminosa.
En este escenario, Simon 270 en tecla estrecha y acabado negro se integra de forma discreta, reforzando la coherencia cromática del proyecto sin competir con los materiales principales.



Casa NE: exterior sobrio e interior más complejo y dinámico.
En Pozuelo de Alarcón, Casa NE plantea una imagen exterior contenida que contrasta con un interior más articulado. El proyecto se organiza a partir de dos planos (uno a nivel de suelo y otro elevado) que construyen un “paisaje interior” en vertical, con patios, recorridos y escaleras que conectan niveles y mantienen un diálogo constante con el entorno.
Aquí, Simon 270 en tecla estrecha y acabado cava acompaña la materialidad interior y mantiene esa limpieza formal que busca el estudio, sumando presencia sin ruido visual.


Un cierre coherente: cuando el mecanismo también forma parte del proyecto
La aplicación de Simon 270 en Casa ES y Casa NE demuestra cómo una solución técnica puede contribuir a la coherencia arquitectónica desde la precisión, la discreción y la calidad del detalle. En viviendas donde todo está pensado para ser vivido, los mecanismos también cuentan.










