Edificación sostenible: el estándar actual y el papel clave de las instalaciones en la economía circular.

Edificación sostenible: el estándar actual y el papel clave de las instalaciones en la economía circular.

La edificación sostenible ya es el nuevo estándar y exige ir más allá de la eficiencia energética. Economía circular, electrificación y diseño de instalaciones flexibles serán claves para reducir impacto durante todo el ciclo de vida del edificio.

La edificación sostenible ya no es una tendencia: se ha convertido en un criterio de referencia en el sector. En los últimos años, distintos marcos normativos han impulsado este cambio de enfoque, como la Energy Performance of Buildings Directive (EPBD) en Europa o el Código Técnico de la Edificación (CTE) en España. El resultado es una nueva forma de concebir, proyectar y ejecutar edificios con requisitos ambientales cada vez más definidos.

Pero sostenibilidad no significa solo eficiencia energética. Hoy incluye también el uso de energías renovables, la incorporación de soluciones ligadas a movilidad eléctrica (IRVE) y, cada vez más, una gestión de recursos basada en economía circular.

Por qué las instalaciones marcan la diferencia (y desde el inicio).

En este nuevo contexto, el diseño de las instalaciones eléctricas, de telecomunicaciones y de climatización adquiere un peso decisivo. Muchas decisiones se toman en las primeras fases del proyecto (por ejemplo, cómo se conduce el cableado) y esas elecciones condicionan la durabilidad, la adaptabilidad y la flexibilidad del edificio a lo largo del tiempo, tres factores clave para reducir su impacto ambiental.

Economía circular aplicada al edificio: pensar en todo el ciclo de vida.

La economía circular propone alargar el valor de productos y materiales mediante estrategias como reutilizar, reparar, reacondicionar y reciclar, evitando el modelo lineal de usar y desechar. Llevado a la construcción, implica entender el edificio como un “ecosistema” que pasa por fases: construcción, uso/gestión y fin de vida o desmontaje.

En este esquema, las instalaciones son especialmente relevantes porque son de los sistemas que más se modifican con el tiempo (ampliaciones, reformas,

Fase de construcción: montaje superficial para una obra más limpia y eficiente.

Una de las estrategias que encaja con estos criterios es optar por soluciones de montaje superficial (sin empotramientos), que permiten incorporar sistemas de forma más accesible y con menos intervención sobre la estructura. Esto ayuda a evitar perforaciones o rozas no previstas, algo especialmente importante en rehabilitación o en edificios donde ciertas partes pueden tener responsabilidad estructural.

Los sistemas de montaje superficial, como las canales y bandejas aislantes de Unex, permiten una instalación más sencilla.

Además, al reducir trabajos previos y reparaciones posteriores de acabados, se simplifica la coordinación en obra y se pueden ahorrar tiempos y costes, disminuyendo también residuos, ruido y consumo de recursos.

Fase de uso y gestión: flexibilidad para edificios que cambian.

Durante la vida útil del edificio, el aumento de la electrificación y la expansión de infraestructuras digitales elevan la densidad y complejidad de las instalaciones. Diseñar con criterios de adaptabilidad permite reorganizar, ampliar o redimensionar el cableado sin intervenciones invasivas.

En este punto también influye la durabilidad del material: soluciones aislantes resistentes a corrosión, radiación UV y ambientes agresivos pueden alargar la vida útil y reducir sustituciones. Unex subraya que el control de la formulación de materias primas contribuye a mantener prestaciones en instalaciones expuestas (cubiertas, azoteas o patios).

Además, al tratarse de soluciones que no requieren puesta a tierra en muchos casos y que no exigen mantenimiento periódico, se simplifica la gestión y se reducen costes asociados.

Fase de desmontaje: retirar sin demoler y separar mejor los materiales.

Al final del ciclo de vida o en reformas profundas, disponer de sistemas fácilmente desmontables permite una retirada ordenada sin demoliciones ni intervenciones agresivas. Si además son soluciones separables del resto de materiales constructivos, se facilita la clasificación y una gestión más eficiente de los residuos generados.

El enfoque de Unex: circularidad desde la materia prima hasta el fin de vida.

Unex desarrolla sus sistemas de gestión de cableado aplicando principios de economía circular en todo el ciclo de vida de sus sistemas aislantes de gestión de cableado, desde la formulación propia de materias primas hasta la reciclabilidad al final de uso. Entre los puntos destacados se incluyen el cumplimiento con RoHS, el uso de materias primas termoplásticas sin halógenos con contenido 100% reciclado (U43X y U48X), y medidas en fabricación como reutilización de mermas, recirculación de agua, sistemas ISO 14001:2015 y energía 100% renovable.

En la distribución, se aplican acciones orientadas a reducir el impacto de los embalajes, como la disminución de plásticos de un solo uso y la utilización de cartón reciclado y de origen certificado FSC.

Durante la fase de uso, las soluciones Unex se caracterizan por su durabilidad, el cero mantenimiento y, en la mayoría de los casos, no requerir puesta a tierra. Además, el montaje superficial de sus soluciones permite ahorrar energía y recursos, sin generar residuos constructivos y fácilmente separables y adaptables.

En el fin de vida, la composición de los productos favorece su reciclabilidad. La mayoría son monomateriales, fácilmente desmontables y libres de sustancias peligrosas.

Todo ello se apoya en Declaraciones Ambientales de Producto (DAP/EPD) según ISO 14025 y bajo el programa PEP ecopassport®, aportando información ambiental verificada para facilitar la toma de decisiones en proyectos de edificación.

Para ampliar información sobre la integración de criterios de ciclo de vida en proyectos de edificación, puedes contactar con Unex aquí.