Presurización en viviendas colectivas: la clave para mantener las vías de evacuación libres de humo.

En incendios en edificios residenciales, el mayor riesgo no suele ser la llama, sino el humo. Una parte muy significativa de las víctimas se produce por inhalación, y en viviendas colectivas el problema se agrava porque las rutas de escape (escaleras, pasillos y vestíbulos) pueden contaminarse con rapidez.
En este escenario, los sistemas de presurización juegan un papel decisivo: su función es impedir que el humo entre en las vías de evacuación, manteniéndolas utilizables durante el desalojo y facilitando la intervención de los equipos de emergencia.
Por qué la presurización marca la diferencia en una evacuación
A diferencia de otros planteamientos que buscan extraer el humo una vez se ha propagado, la presurización actúa como una barrera activa: crea una sobrepresión que evita la entrada de humo en escaleras y recorridos de escape. Esto mejora la visibilidad, reduce la exposición a gases tóxicos y permite una evacuación más ordenada y segura.
BOXPDS: presurización certificada para cumplir requisitos exigentes
Dentro de este tipo de soluciones, los sistemas BOXPDS se han desarrollado para trabajar con estándares europeos exigentes, con un diseño orientado a eficiencia aerodinámica y seguridad. Se indica como un sistema ensayado y certificado conforme a UNE EN 12101-6:2022, en línea con los requisitos aplicables a presurización de vías de evacuación.

KIT BOXSMART: solución integrada para escaleras y rutas de evacuación
Para proyectos residenciales, también se plantea el KIT BOXSMART, un conjunto de sobrepresión para presurización de escaleras y vías de evacuación compuesto por:
- Cuadro de control BOXSMART
- Unidad de impulsión (CJHCH o CJBD)
- Una o dos compuertas motorizadas con detector de humos (DAMPER BOX SMART) según versión (1D o 2D)
Respuesta rápida y control adaptativo durante el incendio
En un incendio las condiciones cambian en segundos (aperturas de puertas, corrientes de aire, variaciones de presión). Por eso, este tipo de sistemas incorporan controles avanzados capaces de ajustar el funcionamiento para mantener la sobrepresión y la velocidad de aire necesarias según la situación.
Se destaca un tiempo de respuesta de referencia: en 3 segundos el sistema alcanza su máxima capacidad de flujo de aire.
Acompañamiento técnico en todas las fases del proyecto
Además del equipo, en este tipo de instalaciones es habitual requerir soporte técnico para asegurar el dimensionamiento y la conformidad normativa. Se contempla apoyo en etapas como estudios técnicos, simulaciones, verificación de cumplimiento y puesta en marcha.










