ABB presenta SACE Emax 3: un interruptor automático “inteligente” para reforzar la resiliencia energética en infraestructuras críticas.
ABB lanza SACE Emax 3, un interruptor automático diseñado para reforzar la resiliencia energética en infraestructuras críticas como centros de datos, fábricas u hospitales. Integra analítica en tiempo real, mantenimiento predictivo y ciberseguridad certificada para reducir riesgos y mejorar el tiempo de actividad.

La estabilidad del suministro es cada vez más crítica en instalaciones de alta demanda, especialmente en centros de datos de IA y en fabricación avanzada. En este escenario, ABB lanza SACE Emax 3, la nueva generación de su interruptor automático de referencia, diseñado para mejorar la seguridad energética, reducir el riesgo de cortes y facilitar un mantenimiento más predictivo en infraestructuras como centros de datos, fábricas, hospitales o aeropuertos.
Datos en tiempo real para mantenimiento predictivo.
SACE Emax 3 incorpora sensores y analítica avanzada para recoger y procesar información del sistema eléctrico en tiempo real, incluyendo consumo, estado de la instalación y condiciones ambientales (por ejemplo, temperatura). Esa información se visualiza en la pantalla táctil del propio equipo o se comparte de forma remota, aportando avisos y recomendaciones orientadas a anticipar incidencias y planificar mejor el mantenimiento.

Ciberseguridad certificada y detección de arco integrada.
En un contexto de digitalización creciente, ABB incorpora un enfoque sólido de seguridad. SACE Emax 3 es el primer interruptor automático del mundo con certificación de ciberseguridad IEC 62443 de Nivel de Seguridad 2 (SL2). Además, integra un sistema de detección de arco eléctrico para reforzar la seguridad operativa y la fiabilidad del sistema.
Diseñado para responder a la nueva demanda de los centros de datos.
El crecimiento de la IA está elevando el consumo y la criticidad de la infraestructura eléctrica. En ese sentido, Emax 3 se posiciona como evolución de SACE Emax 2, añadiendo más inteligencia y capacidades de detección para minimizar paradas, reducir el impacto de errores humanos y mejorar la resiliencia “in situ” en instalaciones donde el tiempo de actividad es esencial.ç











