El ciclo de vida de las luminarias: un enfoque clave para avanzar hacia la sostenibilidad y la economía circular.
Cuando hablamos de una luminaria, lo primero que se nos viene a la cabeza es su función: iluminar. Pero la realidad es que el impacto de una luminaria va mucho más allá del momento en el que se enciende. Desde la elección de materiales y el proceso de fabricación, hasta su uso diario y lo que ocurre al final de su vida útil, cada etapa cuenta.
En Normagrup trabajan desde hace años con una visión de circularidad, buscando que cada fase —diseño, producción, distribución, utilización y fin de vida— contribuya a reducir la huella ambiental del producto.
La sostenibilidad como compromiso medible.
Para Normagrup, la sostenibilidad no se plantea como una moda ni como un simple argumento comercial, sino como un compromiso técnico, ético y social que se concreta en decisiones verificables.
Para ello aplican el Análisis de Ciclo de Vida (ACV), una metodología que permite evaluar el impacto ambiental de un producto de forma global y detectar oportunidades de mejora: optimización de materiales, reducción de emisiones, mejor uso de recursos y estrategias para extender la vida útil.
Qué implica analizar el ciclo de vida de una luminaria
El ACV estudia el impacto ambiental en todas las fases del producto:
- Extracción y selección de materias primas.
- Producción y procesos industriales.
- Transporte y distribución.
- Uso y consumo energético.
- Fin de vida: reparación, reutilización y reciclaje.
En este enfoque, incluso decisiones como el tipo de material o el diseño del producto son determinantes. Por ejemplo, apostar por diseños modulares o componentes fáciles de desmontar puede facilitar la reparación, el aprovechamiento de piezas y el reciclaje.
Fabricación: energía, residuos y reaprovechamiento de materiales.
En la etapa de producción, el consumo energético y la gestión de residuos son factores críticos. En este ámbito, Normagrup destaca por la implantación de medidas enfocadas a reducir el impacto ambiental, como el uso de energía fotovoltaica y la reutilización de residuos postindustriales.
Un ejemplo concreto es su sistema interno de reaprovechamiento de granza de plástico, activo desde 2004, con el que se trituran y reincorporan piezas que no cumplen los estándares de calidad. Solo en 2024 se reintrodujeron 6,6 toneladas de plástico en el proceso productivo, reduciendo el consumo de materia prima y la generación de residuos.
Fase de uso: eficiencia y durabilidad como palancas de impacto.
Durante el uso, la eficiencia energética y la duración del producto son decisivas. Por eso, la compañía trabaja en luminarias más eficientes y duraderas, apoyándose también en diseños que permiten reparación y mantenimiento. Alargar la vida útil ayuda a reducir el impacto asociado a la sustitución frecuente de equipos.
Certificaciones y herramientas que respaldan el compromiso ambiental.
En un entorno donde la sostenibilidad debe demostrarse, Normagrup busca el aval de certificaciones reconocidas que validen su gestión ambiental y refuercen su estrategia de responsabilidad.
Entre los distintivos mencionados se encuentran:
- ISO 14001, relacionada con su sistema de gestión ambiental.
- AENOR N Sostenible, obtenida en 2023 por Normalux y Normalit, siendo las primeras marcas en España en lograrla. Actualmente, según indica la compañía, el 53% de su porfolio cuenta con esta certificación.
Además, la empresa refuerza la transparencia mediante herramientas como:
- Cálculo de huella de carbono.
- Evaluación EcoVadis.
- Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), que aportan información verificada sobre el impacto ambiental de luminarias, facilitando decisiones responsables en proyectos.
Según Normagrup, su hoja de ruta contempla extender progresivamente las DAP a todo su catálogo, incluyendo familias como Gennius, Arque, Vía, Zip, Nassel Avant, Luzerna Avant, Linnea o Element, entre otras.
PEP ecopassport®: información comparable en productos eléctricos.
La compañía también destaca el uso del estándar PEP ecopassport®, una variante sectorial de las DAP orientada a productos eléctricos y electrónicos, basada en las normas ISO 14025 e ISO 14040/44. El objetivo: ofrecer información ambiental clara, verificada y comparable.
Proximidad y cadena de suministro: impacto y economía local.
El enfoque sostenible se traslada también a la cadena de suministro, priorizando proveedores cercanos para reducir el impacto del transporte y reforzar el tejido productivo local. De acuerdo con la información facilitada, el 78% de las compras se realiza a proveedores ubicados en España, y un 30% corresponde a empresas con sede en el Principado de Asturias.
Una visión: iluminar con responsabilidad en todas las fases.
En definitiva, Normagrup defiende que tecnología, diseño y responsabilidad deben avanzar juntos. Iluminar de forma sostenible implica generar bienestar, progreso e igualdad, a la vez que se reduce el impacto ambiental a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. El objetivo final: seguir avanzando hacia un modelo más circular, eficiente y transparente.












