
2026 marca un punto de inflexión: adiós al SF₆ en nuevos equipos de media tensión y paso a redes más resilientes.
Enero de 2026 llega con un cambio regulatorio de gran calado para la media tensión en Europa. Desde ese mes, la Unión Europea deja de permitir el uso de hexafluoruro de azufre (SF₆) en nuevos conmutadores de media tensión de hasta 24 kV. Más allá de sustituir un gas por otro, el cambio supone acelerar la modernización de la red y avanzar hacia un sistema eléctrico más sostenible y preparado para las exigencias futuras.
Por qué se reemplaza el SF₆ si ha funcionado tan bien durante décadas:
Durante más de 50 años, el SF₆ ha sido una referencia en el sector por sus prestaciones: gran capacidad aislante, extinción de arco, fiabilidad y equipos más compactos. El problema es su alto potencial de calentamiento global, y por eso la transición energética empuja a la industria a adoptar alternativas con un menor impacto climático.
El reto no es solo técnico: es estratégico.
Para las empresas de distribución y los operadores de red, la transición a tecnologías libres de SF₆ implica planificar mucho más que un simple cambio de especificación. La presión actual sobre la infraestructura eléctrica va en aumento por varios frentes:
- Mayor demanda eléctrica, impulsada por la electrificación.
- Envejecimiento del parque de activos y necesidad de modernización.
- Eventos climáticos más frecuentes, que ponen al límite infraestructuras antiguas.
En este contexto, la preparación incluye aspectos como capacidad de suministro, disponibilidad de equipos, capacidad de instalación, servicio técnico y soporte durante todo el ciclo de vida.
Tecnologías sin SF₆: avance rápido, pero con estandarización en evolución.
Las alternativas al SF₆ han avanzado mucho en los últimos años, aunque la disponibilidad y la armonización entre mercados siguen consolidándose. Por eso, la diferencia suele estar en anticiparse: los operadores que mejor gestionen el cambio serán los que planifiquen con tiempo, colaboren con sus partners y mantengan el equilibrio entre fiabilidad inmediata y objetivos de sostenibilidad a largo plazo.
Colaboración temprana como palanca: el caso de Francia.
ABB destaca que este enfoque de trabajo conjunto ya se ha puesto en práctica. En Francia, la colaboración con Enedis en tecnologías sin SF₆ comenzó en 2017, antes de que el marco normativo estuviera cerrado. El resultado fue el desarrollo conjunto de un conmutador de media tensión totalmente libre de SF₆, adaptado a los requisitos de la red de distribución. Actualmente, Enedis opera una de las flotas de media tensión sin SF₆ más avanzadas de Europa, mostrando que estas soluciones pueden ser maduras y escalables cuando se desarrollan con una colaboración estrecha y temprana.
Una transición que encaja con la “nueva red”: electrificación, digitalización y descentralización.
La retirada progresiva del SF₆ coincide con una transformación más amplia del sistema eléctrico: redes más digitales, con más datos, más generación distribuida y nuevas necesidades de gestión. En ese escenario, la resiliencia depende de la capacidad de adaptación: tecnologías, procesos y alianzas que permitan responder mejor a cambios, incidencias y picos de demanda.
Visto así, el cambio normativo de 2026 no es solo un reemplazo tecnológico: es una oportunidad para reforzar la base de la red del futuro.
Qué significa 2026 a nivel práctico:
Enero de 2026 abre una nueva etapa. Las decisiones que se tomen ahora —actualización de estándares, planificación de compras, formación, instalación y mantenimiento— influirán directamente en cómo las redes europeas responderán a las exigencias del nuevo panorama energético.










